No ha sido Laudio un pueblo que haya sobresalido por su comercio e industria en épocas anteriores al siglo XX, pues siempre se ha caracterizado por ser netamente agrícola, como la gran mayoría de los pueblos de Euskal Herria. Ni siquiera ha destacado en la producción animal, pues tanto la ganadería como la agricultura tradicional en esta localidad estaban basadas en una serie de cultivos que aseguraban la subsistencia del agricultor. Por esta razón, con la aparición de la industria fueron desapareciendo los cultivos de hortalizas, cereales,... Hasta la producción forestal se transformó y la abundancia de robles y castaños que cubría nuestros montes fue sustituida por extensas repoblaciones de pinos, especie de más rápido aprovechamiento.
Los molinos de cereales y la fabricación de tejas y ladrillos fueron las primeras industrias que dieron paso a un desarrollo industrial más acelerado. Pero es en el año 1900 cuando se inicia el florecimiento de la industria y el comercio propiamente dicho. En aquel año existían en Laudio 9 abacerías, 2 confiterías, 2 barberías, 6 harineras, 2 cacharrerías y 3 tiendas de licores.
En una segunda etapa del crecimiento industrial comienza un progresivo desarrollo con la implantación, en 1935, de la primera fábrica de envergadura, Vidrieras de Llodio S.A. De 1940 en adelante se asientan en la localidad una cadena de factorías de muy diverso orden. Unas metalúrgicas, como Aceros de Llodio S.A.; Talleres y Fundiciones Jez S.A.; Envases Metalúrgicos de Alava S.A.; o Tubacex; otras de fabricación de contrachapados como Maderas Reunidas S.A.; u otras facetas del vidrio como Vidrieras de Alava S.A.
Al amparo de estas grandes industrias nacen otras muchas, de mayor o menor importancia productiva, e innumerables comercios que convierten una población netamente agrícola en un complejo totalmente industrializado.
Tras superar una grave crisis industrial Laudio está recuperando la actividad industrial en los últimos años. La implantación de nuevas zonas industriales ha favorecido la creación de nuevas empresas. La situación geográfica del municipio favorece el asentamiento de empresas ya que cuenta con unas comunicaciones inmejorables tanto por carretera como por ferrocarril y, además, se encuentra muy cerca del puerto de Bilbao.